El maltrato animal por definición es todo comportamiento o acción, que cause dolor o estrés a un animal.
Muchas mascotas (perros, gatos, pájaros, etc) sufren de maltrato sin que
sus dueños estén conscientes de ello, pues la negligencia es abuso indirecto y
comprende el abandono, la mala o inadecuada alimentación, dejarlos a la
intemperie pasando frío o calor, olvidar ponerles agua o comida, no limpiar el
lugar donde comen o habitan, no chequearlos periódicamente con un veterinario,
olvidar asearlos, entre otros. Los menos afortunados corren con la mala suerte
de sufrir maltrato directo como golpes, tortura, mutilaciones y hasta la
muerte.
“Llegará un día en que los
hombres como yo, verán el asesinato de un animal como ahora ven el de un hombre”
Leonardo da Vinci.
Según estudios médicos, una persona que abusa de un animal no siente
empatía hacia otros seres vivos y tiene mayor riesgo de generar violencia hacia
otras personas. La Asociación Psiquiátrica Americana lo considera como uno de
los diagnósticos para determinar desórdenes de conducta. Si un niño nos habla
sobre el maltrato a su mascota, podría estar hablándonos también de su propio
sufrimiento.
“Estoy a favor de los derechos de los
animales tanto como de los derechos humanos. Es la única manera de ser un humano
completo.” Abraham Lincoln
No sólo las mascotas están sujetas al
maltrato. Algunos mal llamados “deportes” como las corridas de toros, los toros
coleados, la cacería, entre otros, tienen como objetivo principal la tortura o
muerte de un animal. Otras actividades más crueles, tienen fines económicos:
matan al animal para vender su piel o alguna de sus partes, al mejor postor
para hacer pulseras, zarcillos, zapatos, carteras, etc. Recientemente, el
famoso actor Leonardo Di Caprio, alzó su voz en contra del comercio de marfil
en Thailandia, pues le ha costado la vida a miles de elefantes en todo África
alcanzando cifras récord de elefantes masacrados.
En Australia, una organización llamada Oscar’s Law está luchando
fervientemente para erradicar las fábricas de cachorros. Pues tras lo “tierno”
que pueda parecer un perrito en una tienda de animales, se encuentra un negocio
inhumano de profunda crueldad. Las granjas o fábricas de cachorros, son
instalaciones de cría de perros, cuyo objetivo principal es la obtención de
beneficios económicos, y generalmente no velan por su salud, higiene, alimentación
ni desarrollo.
“Es increíble y vergonzoso que
ni predicadores ni moralistas eleven más su voz contra los abusos hacia los
animales.” Voltaire
¡Que vivan los animales!
§ Existen miles de
organizaciones “haciendo ruido” para que el mundo entero las escuche. Busca en
tu país, pues seguramente hay alguna promoviendo la adopción de mascotas,
el cuidado de animales o la preservación de la fauna, y tal vez ayudar de
alguna manera o aportar algo positivo.
§ Después de miles de
años de caza indiscriminada, pesca y matanza para el consumo masivo, el
vegetarianismo y el veganismo están
calando cada día más en la sociedad, excluyendo y rechazando todas las formas
de explotación y crueldad hacia el reino animal. Si eres de los que jamás dejará
de comer carne, al menos intenta consumir menos.
§ Enseña a los más
pequeños el amor y respeto por la vida de los animales.
Por otra parte, la Unión Europea aprobó una ley que prohíbe la
experimentación en animales con fines cosméticos. Esto quiere decir que a
partir del pasado 11 de marzo, quien desee vender productos cosméticos en
Europa, no debe probarlos en animales en ninguna parte del mundo. La
prohibición incluye artículos de aseo y productos de belleza que van desde
perfumes y cremas, hasta jabón y pasta de dientes. Al fin, ¡bravo por los
animales!




No hay comentarios:
Publicar un comentario